La encina
que puebla los montes
de mi tierra.
La encina
regalo visible
que alimenta los fuegos
que nos abrigan.
La encina
dura roca maderada,
aroma que hiende
su presencia
en nuestras cocinas
en nuestras casas.
© Concha González.
La cosecha
sudor de las manos
tiempo de esperas
grandes regalos
naturaleza en esencia
genuina sapiencia
sabor de Dioses.
© Concha González
Los cielos cálidos
nos obsequian
con su estampa
con sus tonos variados
con el lumen
en el cenit
de sus brillos
más engalanados.
©Concha González.
La siega
olor hermético
que permanece
para siempre
en los recuerdos
y en el tiempo.
Colores intensos
oro viejo
inundando la tierra
azul cerúleo
surcando el firmamento.
©Concha González.